[02 de
Dic de
2008]
Beneficios para la salud de toda la familia con un desayuno equilibrado:
• Mejora el estado nutricional; es decir, ayuda a mejorar el balance de energía y nutrientes (calcio, hierro, magnesio, vitaminas del grupo B…) que el cuerpo necesita durante el día, en particular de tus hijos, ya que están en pleno crecimiento y desarrollo.
• Aumenta el rendimiento físico. Si tu hijo realiza actividad física sin tomar desayuno puede tener una fatiga o un desmayo por falta de energía. Recuerda que el cuerpo necesita energía para poder moverse.
• Aumenta la concentración y la memoria. Un desayuno equilibrado os aporta glucosa, el alimento del cerebro, por lo que mejora la memoria, la concentración y la creatividad.
• Da alegría y buen humor. El desayuno aumenta la glucosa (que está baja tras toda la noche de ayuno), lo que hace que el sistema nervioso funcione mejor, y esto se traduce en alegría y buen humor.
• Ayuda a controlar el peso. Desayunar ayuda a mantener el peso dentro de límites saludables en mayor medida que si se omite esta comida tan importante del día. Cuando tu hijo desayuna no tiene tanta hambre a lo largo de la mañana y es más fácil que no picotee, lo que le ayuda a evitar que gane peso en exceso.
• Es un buen hábito. Si acostumbras a tus hijos desde pequeños a levantarse con tiempo suficiente para tomar un buen desayuno, y desayunas con ellos, les transmites buenos hábitos, y esto es positivo para la salud y el bienestar de toda la familia.
• Es la forma de comenzar el día practicando la dieta equilibrada, ya que con un buen desayuno consigues... o Más hidratos de carbono... Que se transforman en glucosa, el "combustible" del organismo.
Los alimentos ricos en hidratos de carbono ocupan la base de la Pirámide de la Alimentación Saludable: pan en todas sus versiones (normal, integral, tostado, de molde, con frutos secos...), cereales de desayuno y/o galletas. o Más fibra...
Si en el desayuno incluyes cereales, panes o galletas integrales, y fruta. Esto ayuda a no tener estreñimiento. o Más vitaminas y minerales...
Un desayuno variado y equilibrado es una fuente importante de numerosas vitaminas (B1, B2, B3, B5, B6, B12, ácido fólico, vitamina C, A, D) y minerales como calcio, fósforo, hierro y magnesio…
Estos nutrientes hacen que tus hijos tengan más energía y vitalidad. o Lácteos: leche, yogur, cuajada, quesos, etc. O alternativas como batido de soja.
Cualquiera que sea la elección, su consumo le aporta al niño calcio, fósforo, proteínas y vitaminas B2, A y D. o Farináceos: incluye pan en todas sus versiones (normal, integral, tostado, de molde, con frutos secos…), cereales de desayuno y galletas, ya que son alimentos ricos en hidratos de carbono que el organismo transforma en glucosa, el "combustible" del cerebro y todos los órganos.
La bollería (bollo, croissant, dulce de leche, suizo o magdalena) también tiene cabida, pero consumida con moderación, y no cada día. o Frutas: las frutas (enteras, en macedonia, en compota...) y también en zumo, enriquecen vuestro desayuno en vitaminas, minerales y fibra. o
Otros alimentos: jamón serrano, jamón cocido y otros derivados cárnicos, mantequilla, margarina, mermelada, azúcar, miel, frutos secos, frutas desecadas...
Son alimentos que enriquecen el desayuno en nutrientes y lo pueden hacer más variado y apetecible.
Estos consejos son válidos para toda la familia; para los más pequeños, para los adolescentes y para padres y madres; si bien, las cantidades de alimentos, así como su forma de presentación irán acordes con las necesidades de cada uno, con su apetito y sus preferencias, pero sin hacer concesiones inaceptables.